Mucho se ha hablado sobre la
conveniencia de tomar bebidas energéticas o energizantes, pero lo cierto es que
cada vez más países y sus instituciones
de salud regulan su consumo para proteger al consumidor especialmente a niños,
ancianos, mujeres embarazadas, etc.
El Departamento de Salud de Canadá ha
decidido cambiar la actual calificación de estas bebidas de productos naturales
para la salud a alimentos con el propósito de exigir en el envase la
información nutricional, incluyendo la cantidad de cafeína. Deberán identificar
además el colectivo susceptible a los altos niveles de cafeína como niños y
mujeres embarazadas y lactantes. Los canadienses tienden a consumir las bebidas
energéticas como bebidas no alcohólicas.
Por otro lado, la nueva reglamentación
también limita la concentración de cafeína a 100mg por cada 250 ml de bebida y
en ningún envase se podrá exceder los 180 mg de cafeína.
El exceso de consumo de estas bebidas o
su combinación con alcohol u otras drogas es lo que las convierte en un riesgo
para la salud, no su ingesta esporádica.